El Senado aprobó en general el proyecto que establece cumplimiento alternativo de penas para adultos mayores y enfermos terminales, en medio de un cruce público entre el ministro de Justicia y el senador Rojo Edwards sobre la participación y el fondo de la iniciativa. El debate reunió críticas del Gobierno y respaldo de la oposición en el Congreso.
El ministro Jaime Gajardo advirtió que la iniciativa “pone en grave peligro la seguridad de nuestra sociedad”, en relación con el riesgo de que personas condenadas por delitos graves queden en libertad.
En respuesta, el senador Rojo Edwards acusó que el ministro “no participó de ninguna de las sesiones de la Comisión de Derechos Humanos, ninguna. Hoy día dice que le importa el tema, está bien”. Edwards añadió que, durante el proceso de indicaciones, “el ministro no entregó ninguna indicación, cero”.
El parlamentario defendió el proyecto y planteó objeciones a la postura de quienes lo rechazan. “Estamos hablando de criminales, de personas condenadas. ¿Vamos a hacer que tengan que tratarse de un diabetes terminal, de su leucemia, y que sufran un trato completamente inhumano y degradante en la cárcel hasta que se muera?”, sostuvo Edwards.
Sobre la actitud de algunos legisladores, el senador cuestionó que primara la intransigencia: “El nivel de odio que yo he visto en algunos senadores que se oponen a esto, que quieren que las personas se mueran en la cárcel y que puedan sufrir por 10 años”. También reconoció margen de mejora: “Los proyectos pueden mejorarse”, pero calificó la propuesta alternativa del oficialismo como “puro odio”.
La iniciativa fue aprobada en general en el Senado con 23 votos a favor y ha generado un quiebre entre el oficialismo y la oposición por el manejo y el contenido de la reforma.
Tras la aprobación en general por la Cámara alta, la iniciativa continuará su tramitación legislativa, con más debate político sobre su alcance y efectos en la seguridad pública y el trato a personas privadas de libertad. Sigue la cobertura política en portalnacional.cl.