La discusión por un proyecto que permitiría el cumplimiento alternativo de penas para condenados mayores o con enfermedades terminales volvió al centro del debate político tras las críticas entre los candidatos presidenciales y la mención del tema por parte de José Antonio Kast, en medio del escenario electoral y el debate sobre indultos a reos de Punta Peuco en el Senado.
El proyecto fue presentado a fines de enero de 2025 por los senadores Francisco Chahuán (RN), Luz Ebensperger (UDI), Luciano Cruz‑Coke (Evópoli), Alejandro Kusanovic (ind.) y Carlos Kuschel (RN). Según sus autores, busca cambiar el enfoque sobre las personas privadas de libertad: “se considere al privado de libertad como un sujeto de derechos que debe ser protegido e incentivado en la inserción social y no como un súbdito de la Administración que solo tiene obligaciones”, plantean los parlamentarios.
La iniciativa es la segunda versión impulsada por estos senadores tras una primera que fue desestimada por el Senado. Tras su reingreso, la comisión de Derechos Humanos aprobó legislar, lo que reactiva su tramitación en la Cámara Alta.
Los promotores sostienen que, aunque la propuesta mira a la población penal en general, resulta especialmente aplicable a quienes fueron condenados por causas de derechos humanos porque “representan más de dos tercios del total de la población provecta del país”, argumento que colocó el foco en casos de Punta Peuco durante la discusión pública.
Entre los fundamentos del proyecto se alude a las condiciones carcelarias y al hacinamiento, que, según los autores, provocan “el fallecimiento de varios reos, producto de la falta de atención médica oportuna y/o por enfermedades crónicas mal cuidadas”. Por ello, la norma contempla medidas de reclusión domiciliaria total por el tiempo que reste de condena para distintos grupos: internos enfermos cuya recuperación se vea impedida por la privación de libertad, enfermos incurables en período terminal, internos con discapacidad cuando la reclusión en un recinto penal implique un trato indigno, inhumano o cruel, y reclusos mayores en circunstancias específicas de edad y tiempo de internación.
En el plano político, la discusión resurgió tras la franja televisiva de la candidata Jeannette Jara, que acusó a Kast de respaldar indultos a condenados de Punta Peuco. En ese contexto, al ser consultado, José Antonio Kast respondió: “Hoy día no soy parlamentario, pero ahí podrá darse una señal. A lo mejor el Senado quiere que los enfermos terminales puedan terminar en sus hogares, cosa que a mí me gustaría, que alguien que está a punto de morir, pueda terminar en su hogar. A lo mejor eso sería razonable”, sostuvo Kast. En una declaración anterior a La Tercera, el postulante a La Moneda dijo que “uno tiene que analizar cada hecho en su mérito”.
El debate sobre el alcance del proyecto conjuga elementos jurídicos, de derechos humanos y políticos en medio de la campaña presidencial, y reaparece en el cronograma legislativo tras la aprobación de la comisión de Derechos Humanos.