A semanas del cambio de mando, el futuro ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot (RN), acusó un “afán” del Gobierno por dejar instaladas personas afines en cargos públicos tras el nombramiento en la Subsecretaría de las Fuerzas Armadas que provocó la polémica.
La controversia se originó cuando el subsecretario Galo Eidelstein designó a su exasesora como jefa del Departamento de Estudios y Análisis, un cargo de planta que fue objetado por la oposición. “A mí me ha tocado ver en La Araucanía varios concursos que venían pendientes dos, tres años, y que en estos últimos meses se han acelerado”, dijo García Ruminot en conversación con Tele13 Radio. “En algunos casos son concursos internos, en otros son concursos de Alta Dirección Pública y uno ve, se da cuenta, de que lo que hay es un afán de querer resolver y dejar instaladas a personas que son afines al gobierno”, agregó.
Frente a las críticas, el Gobierno defendió la designación y explicó que se trató de “un concurso público en el que una empresa externa hizo las evaluaciones, tal como sucede con los cargos de Alta Dirección Pública.” La vocera Camila Vallejo respondió cuestionando la postura de la oposición: “Lamentablemente a veces vemos en la oposición que cualquier acción del gobierno, cualquier política pública o proyecto de ley o cualquier gestión es un amarre”. También interrogó: “¿Qué quieren? ¿Que el gobierno deje de hacer funcionar el Estado porque cualquier decisión de Estado es un amarre? No puede pasar eso”.
García Ruminot replicó que no se trata de impedir la gestión estatal, sino de aplicar “razones de buen criterio y de también buena administración”. “Nadie les está pidiendo que dejen de gobernar, pero hay cosas que por razones de buen criterio y de también buena administración, (se debe) decir ‘mire, estas cosas deben quedar para que sean resueltas por el próximo gobierno'”, sostuvo. Añadió además que “cuando se trata de roles fundamentales para el Estado, que afectan a las instituciones vitales para el Estado, creo que lo lógico sería hacerlo de común acuerdo”.
La discusión sobre este nombramiento se suma a otras críticas de la oposición respecto a designaciones a fines del periodo presidencial y mantiene en foco la tensión entre el Ejecutivo y el Senado por los mecanismos de ingreso a la administración pública.
La polémica probablemente seguirá en la agenda política en las semanas previas al traspaso de mando, con miradas opuestas entre el Gobierno y la futura administración sobre la conveniencia y los criterios de los nombramientos de última hora. Sigue la cobertura política en portalnacional.cl.