El Servicio Electoral (Servel) rechazó el balance financiero de la Democracia Cristiana (DC) correspondiente a 2024 y advirtió una crisis económica que pone en riesgo la viabilidad del partido y su financiamiento estatal, en un caso que tiene implicancias para la regulación de los partidos políticos y la oposición.
El informe preliminar del Servel, fechado el 9 de octubre, formuló 65 observaciones al balance 2024 de la DC, entre ellas falta de respaldo de gastos, deudas de campaña y problemas en procesos de venta de inmuebles. Servel otorgó inicialmente 10 días para responder las observaciones; el administrador general de fondos, Jorge Alzamora, solicitó y obtuvo una prórroga, pero “nunca respondió”, según el sumario del caso.
Ante la ausencia de una respuesta completa, el 11 de diciembre de 2025 Servel emitió una resolución que rechazó los balances. En el documento se señala que “qué manteniéndose observaciones aún pendientes de subsanar resulta forzoso concluir el rechazo del balance del ejercicio contable 2024 ya que se configura el incumplimiento y no se ajusta a las anotaciones de los libros, sin perjuicio de los errores y omisiones manifiestos”, según la resolución del organismo.
Sobre la situación de caja, el informe del Servel advirtió que “en la revisión de los estados financieros del partido, se pudo constatar que los compromisos de caja que el partido tiene mensualmente, no se sustentan con el aporte trimestral del Estado y los aporte de afiliados o recepción de arriendos, que son los ingresos que se reciben de terceros”. El documento añade que “el partido tiene gastos importantes en pago de remuneraciones, honorarios, contribuciones, gastos de servicios básicos etc.” y estima que “los pasivos del año 2024 suma la cantidad de $1.200 millones aproximadamente”.
El Servel informó además cifras del ejercicio 2024: transferencias fiscales trimestrales por $481.870.263, ingresos totales por $2.611.423.862 y egresos por $4.051.010.561. Para ordenar las finanzas, la autoridad electoral “solicitó a la DC presentar un plan anual de caja con ingresos y gastos 2025-2026 ‘debidamente firmado y avalado por su administrador de fondos, mediante el cual se pueda de equilibrar la caja y bajar los compromisos financieros’”, según consta en el informe.
La DC enfrenta además multas previas. El partido recibió sanciones por cerca de $21 millones por no responder observaciones a los balances de 2022 y 2021, y está pendiente una sanción por el balance de 2023. Con el rechazo del balance 2024, se abrirá un sexto proceso administrativo sancionatorio, cuatro de ellos vinculados a balances cuestionados.
En el interior de la colectividad hay inquietud por las consecuencias: “podría configurarse la causal de disolución, según lo que establece la Ley Orgánica de Partidos Políticos”, dijo una alta fuente de la DC, que además expresó preocupación por la posibilidad de perder los aportes estatales. En la historia reciente, el partido Comunes fue disuelto tras acumular sanciones administrativas similares, un antecedente citado en la discusión interna.
En el plano interno de la tienda, el senador Francisco Huenchumilla renunció a la presidencia de la DC el 11 de enero de 2026, pidiendo un recambio generacional; desde entonces la colectividad está presidida en forma subrogante por el concejal de Concepción Óscar Ramírez Romero. Desde la DC, “aún están en etapa de responder las observaciones y el proceso sigue en curso”, señalaron fuentes del partido.