Cultura

”Sin libertad y justicia no hay persona que respire” 18 años de la muerte de Gladys Marín

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Un día como hoy en el año 2005, Gladys, profesora y política comunista chilena, fallece a causa de un tumor cerebral. Sin embargo, es recordada por su valentía, su lucha y el potente mensaje que entregaba a la población.

Gladys Marín fue profesora, feminista, dirigenta, militante y se postuló a la presidencia. Trabajó por los Derechos Humanos en Chile en tiempos de dictadura -y post- y se ocupó en hacer justicia. Estuvo exiliada por años y fue viuda de un detenido desaparecido.

Nació el 18 de julio de 1937 en Curepto, Región del Maule. Fue hija del campesino Heraclio Marín y la profesora Adriana Millie.

Su familia tuvo que subsistir sin la ayuda de su padre, ya que este abandonó su hogar, por lo que, desde muy temprana edad, creció en una difícil situación económica con su madre y sus tres hermanas.

Sus estudios primarios los realizó en la Escuela Pública de Talagante y los secundarios en el Liceo N° 5 de Niñas de Santiago. Fue becada para ingresar a la Escuela Normal N° 2 en Santiago, donde egresó en 1957, con el título de profesora primaria con especialidad en Educación Diferencial.

Comenzó su vida laboral en la Escuela N° 130, que funcionaba en el interior del Hospital Psiquiátrico de la Avenida Santos Dumont, en Santiago.

El contacto con el mundo del profesorado, su historia de vida y las diferencias de clase que experimentó, influyeron a Marín en su acercamiento a la política.

Participó activamente en movimientos juveniles cristianos, llegando a ser activa integrante de la Acción Católica de Talagante. También, fue dirigenta de la Federación de Estudiantes Normalistas y en 1957, presidenta de dicha agrupación.

Tras el Golpe Militar de 1973, se transformó en una de las personas más buscadas por la policía, por lo que pasó a la clandestinidad. Para resguardar su integridad, se aisló en la embajada de Holanda donde ingresó en noviembre de 1973.

Permaneció en la sede diplomática por casi ocho meses, tiempo en el que mantuvo la comunicación con su marido e hijos a través de mensajes que enviaba y recibía encubiertos en envases.

En julio de 1974, viajó como refugiada a Holanda y luego a Moscú, donde se encontraba la dirección de su partido.

Más tarde, en 1976, viajó a Costa Rica. En dicho país, se enteró de la detención de su marido por parte de integrantes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Nunca más se supo de su paradero, pasando a ser uno más de los detenidos desaparecidos del régimen militar.

Durante sus años en el exilio, se convirtió en una activa luchadora por la restauración de la democracia y la no violación de los derechos humanos. Recién a inicios de 1977 se organizó la denominada “operación retorno”, para que pudiera retornar a Chile luego de varias solicitudes.

A comienzos de 1978, ingresó clandestinamente al país utilizando identidades falsas, siendo la primera integrante de su partido en entrar al país.

Una vez en el territorio nacional, inició la reorganización de la dirección de la colectividad y la puesta en práctica de la denominada “Rebelión popular de masas”.

Fue tanto el reconocimiento, tanto de sus pares como de la gente, que a Ley N° 20.852, publicada el 24 de julio de 2015, autorizó a erigir un monumento en su memoria.

En el año 1999 se convirtió en la primera chilena en postularse a la presidencia. Murió en marzo de 2005, a los 66 años, a raíz de un cáncer fulminante.

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